El acceso remoto es una característica que nos permite conectarnos a un equipo (en nuestro caso, a la Raspberry Pi) desde cualquier lugar, a través de Internet. Para utilizar esta característica, deberá estar encendida y el acceso remoto deberá estar instalado y activo. Si se dan estas condiciones, podremos acceder desde cualquier otro equipo a través de Internet y trabajar con ella, donde quiera que nos encontremos.